La implantología moderna se enfoca en superficies que aceleran la osteointegración y reducen el riesgo de periimplantitis mediante tratamientos como arenado, grabado ácido, nanotexturización y recubrimientos bioactivos de hidroxiapatita y factores de crecimiento.
La elección de aleaciones de titanio grado clínico y diseños cónicos o roscados optimiza la estabilidad primaria y permite carga inmediata. Los implantes se indican en rehabilitación de uno o varios dientes, prótesis completas sobre implantes y pacientes con pérdida ósea mediante técnicas de injerto.
La planificación tridimensional y el uso de guías quirúrgicas son fundamentales. Las ventajas incluyen integración rápida, estabilidad y predictibilidad. Las limitaciones se relacionan con coste y necesidad de higiene y control riguroso del paciente. La educación del paciente y el mantenimiento periimplantario prolongan la longevidad de los implantes.